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David Fernández: “Bartomeu Muñoz convirtió el Ayuntamiento en su empresa”

29/03/2017

Del sonado escrache en la sede del Partit Popular de Catalunya del día anterior se limitó a decir: “No fue el mejor día”. Y un posterior gesto cabizbajo evidenció que el efecto producido no fue el deseado, ni siquiera para sus socios de Govern, incluido el president Carles Puigdemont, y el resto de grupos del Parlament.

Cambió de asunto porque David Fernàndez acudió a la Sala Miquelet del Teatre Sagarra fue para tratar de aportar luz al caso Pretoria con la charla Ni màfies, ni silencis. Mai més. Junto con la regidora de Som Gramenet, Alba Calvo, el ex presidente de la comissión contra la corrupción en el Parlament del  caso Pujol aclaró que lo que se conoce del caso Pretoria “es sólo la punta del iceberg”. El ex diputado de la CUP se refería tanto al escándalo que afecta al ex alcalde de Santa Coloma como al resto de casos de “corrupción sistemática” que han florecido en los últimos años y que se juzgan en estos días, como el caso Palau de la Música.

A la pregunta de si se sabe toda “la brutícia del cas Pretoria” su respuesta fue que no. “Ni mucho menos”, dijo, e indicó que en el propio sumario judicial apareció “una carpeta despistada en 2005” en un gabinete de abogados del Paseo de Gracia llamado Petrus, origen manifiesto del nombre del caso, donde se urdieron las tres operaciones de corrupción entramadas en Badalona, Llavaneres y Santa Coloma de Gramenet.

Sobre Santa Coloma,  Fernàndez afirmó que Bartomeu Muñoz convirtió el ayuntamiento en su empresa, “en detrimento de sus ciudadanos”. Confirmó la idea extendida de que el poder no se controla así mismo, y subrayó que fallaron los controles estatales y los locales. En este punto, Fernàndez  arremetió contra el conjunto de concejales que integraban el Ayuntamiento, tanto los del gobierno del PSC, con mayoría absuluta, como los de la oposición: CiU y la coalición ICV-EUiA.  Tampoco la prensa se libró de las críticas.

Fernàndez denunció la tardanza en la celebración de los juicios y dio un dato preocupante: “En Catalunya sólo existen tres fiscales anticorrupción”. También criticó la “cultura clasista” donde, dijo, sólo los pobres entran en la cárcel. Fernàndez precisó que “estos corruptos se creen Dios”, y puso como ejemplo a Jordi Pujol y los encausados en Pretoria: Prenafeta, Alavedra y “Luigi”.

Algunas de las personas que llenaron la sala Miquelet le pidieron que aunque no ingresaran en prisión, deberían “devolver todo el dinero robado” de las arcas públicas. Fernàndez asintió con la cabeza, pero contestó que ese dinero, el de cuentas bancarias situadas en territorios offshore  y provenientes del 3%, se ha volatilizado./ Chema Carvajal