Archivos

El área metropolitana evita la victoria independentista en votos

28/09/2015
  • C’s es ya primera fuerza en muchos municipios a costa del PSC y barriendo al PP
  • El PSC sólo se mantiene como primera fuerza política en Santa Coloma y Cornellà

Ramón Suñé (*)Ramon-Sune_54058424206_54026874288_174_128
No andaban desencaminados los partidos contrarios a la independencia de Catalunya cuando, en la campaña electoral, decidieron centrar casi todos sus esfuerzos en movilizar el voto unionista en el área metropolitana. El comportamiento de una parte importante de los ciudadanos de la primera corona de Barcelona es el responsable de que las fuerzas soberanistas no hayan obtenido una victoria más clara, y en definitiva la mayoría absoluta en votos, en unos comicios que volvieron a poner de manifiesto la existencia de una Catalunya dual desde el punto de vista político y electoral.

Ciudadanos-hacen-cola-para-vot_54436887337_54028874188_960_639Las elecciones de ayer certifican la emergencia de Ciutadans como fuerza que ya le disputa, y en muchos casos le arrebata, la hegemonía en este territorio urbano al PSC. La formación de Albert Rivera empequeñece además a un PP al que su candidato, Xavier García Albiol, tan sólo consigue mantener a flote en la ciudad de la que fue alcalde hasta hace cuatro meses, Badalona. ­Especialmente relevante es el ­hecho de que Ciutadans se imponga por un estrecho margen de votos, en la en la segunda ciudad de Catalunya, l’Hospitalet de Llobregat.

Ciutadans no sólo triunfa en l’Hospitalet. También lo hace en Castelldefels, Esplugues, Gavà, El Prat, Ripollet, Sant Adrià de Besòs, Sant Boi y Viladecans. El partido naranja envía de este modo al baúl de los recuerdos expresiones como cinturón rojo que ya pertenecen al pasado. En la comarca socialista por excelencia, el Baix Llobregat, Ciutadans le pisa los talones a Junts Per Sí y supera al PSC.

Junts pel Sí tiene un comportamiento desigual en el área metropolitana de Barcelona. Es la primera fuerza en Badalona, Cerdanyola del Vallès, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí y Sant Just Desvern. Y también en Sant Vicenç dels Horts, muni­cipio gobernado por el líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras. Sin embargo, la confluencia independentista de CiU -desgajada Unió Democràtica- y de ERC cosecha, por regla general, un porcentaje de votos inferior al de la suma de votos de estas dos formaciones en los comicios al Parlament del 2015.

Otro dato destacable de la jornada electoral de ayer en el área metropolitana de Barcelona es el fracaso sin paliativos de Podemos y su líder Pablo Iglesias: la candidatura de Catalunya Sí que es Pot tiene en muchos municipios un porcentaje de votos inferior al que obtuvo hace tres años Iniciativa per Catalunya, integrada, casi oculta, en esta lista encabezada por Lluís Rabell.

Para el PP, con la perspectiva de unas elecciones generales a la vuelta de la esquina, pintan bastos en el área metropolitana de Barcelona, precisamente el territorio en el que conseguía disimular un poco el escaso predicamento que el partido de Mariano Rajoy tiene en Catalunya. Sepultados los populares por el tsunami Ciutadans, la candidatura liderada por Xavier García Albiol se desmorona en casi todos los municipios salvo en Badalona, donde si bien mejora los resultados del 2010, queda por detrás de la lista de Junts pel Sí.

Las expectativas de los socialistas hace unas pocas semanas eran tan modestas que el resultado del 27-S puede ser interpretado por ellos como un mal menor. En cada elección, el PSC va perdiendo plumas, aunque ayer, en el primer cinturón barcelonés, y comparando con las elecciones del 2012, pudo al menos conservar casi todas las que le quedaban. El partido sólo se mantiene como primera fuerza política en dos municipios gobernados por alcaldes socialistas, Santa Coloma de Gramenet y Cornellà.

(*) Ramón Suñé es periodista y redactor de La Vanguardia. Artículo publicado en el rotativo barcelonés y en Gramenet 2.0, con autorización del autor.