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El Ayuntamiento mantiene los 12 nombramientos pese a la embestida de la delegada del Gobierno

05/04/2016
Jesús Sánchez, de Som Gramenet, coloca una bandera cubana y una foto del Joan Camarasa, recientemente fallecido.

Jesús Sánchez, de Som Gramenet, coloca una bandera cubana y una foto de Joan Camarasa, de la Casa de Cuba, recientemente fallecido. / Jordi Corachán.

La mejor defensa es un buen ataque. No sé si lo dijo Johan Cruyff, pero viene al caso para describir la intervención de Esteve Serrano en el pleno de la pasada noche, que ha vivido uno de los debates más intensos del actual mandato. El punto 2.14 del orden del día parecía inofensivo, ya que se trataba formalmente de nombrar abogada y procurador, pero escondía un problema político de envergadura a propósito del nombramiento de 12 cargos de confianza en el pleno del 16 de julio y al vacío legal. ¿Qué criterio había que seguir? ¿Qué ley los ampara?

En su explicación, el portavoz socialista, ofendido por las críticas de la oposición en la prensa y las redes sociales, se avanzó a la lluvia de reproches que se avecinaban. Explicó que los ayuntamientos -no solo el de Santa Coloma- llevan nueve años esperando que se desarrolle la ley de régimen local de la Generalitat. En su opinión, este extremo es motivo de distintas interpretaciones. Explicó que los nombramientos se hicieron de acuerdo con el artículo 306 de la ley catalana, y que de la misma manera han actuado otros consistorios, pero se han encontrado que la señora María de los Llanos de Luna (delegada del Gobierno) ha decidido presentar recurso contra la decisión de Santa Coloma: «¿Por qué sólo contra la de Santa Coloma?», recalcó Serrano. Detrás, aunque no lo dijo, podrían estar las últimas manifestaciones políticas de Núria Parlon, que defiende las posiciones más progresistas en su partido y apuesta por una solución política para los problemas de Catalunya.

La repercusión mediática de la andanada legal de Llanos de Luna ha puesto en una situación delicada a los socialistas colomenses, que gobiernan en mayoría absoluta. Pese al nuevo estilo de Núria Parlon, la sombra de sospecha sobre el PSC colomense ha sido desempolvada por algunos medios de comunicación y partidos. Aunque con matices, todas las fuerzas políticas de la oposición han visto una oportunidad de desgastar al Gobierno.

Todos los portavoces reconocieron el vacío legal, pero recriminaron al PSC su falta de transparencia al no informar del recurso. Alexandra Sevilla (ICV-EUiA) criticó que los nombramientos perpetúan una organización vertical del Ayuntamiento y que los sueldos de los cargos de confianza son elevados. Dimas Gragera, de Ciutadans, habló directamente de «personas escogidas a dedo». Jesús Sánchez, de Som Gramenet, mostró su rechazo a los cargos de confianza, a los que se compensa su temporalidad con sueldos elevados. David Zambrana, del PP, se limitó a destacar que el carácter directivo otorgado a estas personas.

Serrano admitió que no habían pasado ninguna prueba, porque eran personas de confianza. No obstante, aseguró que no se podía hablar de enchufados ni colocados a dedo, porque eran gente competente. Y desveló que solo 5 eran militantes del PSC, dos eran de la llamada izquierda transformadora, y el resto, independientes.

El portavoz socialista puso el ejemplo de Badalona, donde gobierna Guanyem Badalona (la CUP, Podemos y otros) y el del Prat o Sant Feliu (ICV-EUiA) y Lleida (PSC con el apoyo de C’s) para subrayar las contradicciones de la oposición colomense.

Este extremo no gustó a Alexandra Sevilla, que le afeó que viajara por toda Catalunya para evitar explicar la situación de Santa Coloma. En la misma línea, Sánchez dijo que no le interesaba lo que pasara fuera y Dimas Grajera insistió en la idea de los nombramientos a dedo, que su partido piensa combatir en toda España.

«No se puede jugar con estos asuntos»

Cerró el debate, la propia alcaldesa Núria Parlon. «No se puede jugar con estos asuntos, ni sembrar sombras de sospechas. Afectan a Santa Coloma y a los demás ayuntamientos, y al Àrea Metropolitana y a la Diputación». Recriminó algunos paralelismos que algunos han querido ver con el alcalde destituido y recordó que ella apostó por tener un secretario y un interventor habilitados por el Estado para dar garantías a la ciudadanía.

Alexandra Sevilla puntualizó que no se había querido equiparar este asunto con ningún caso de corrupción. Y el popular Zambrana, tras decir que no quería defender a Serrano, soltó a los otros partidos de oposición: «¿Si el tema era tan grave como dicen, por qué no lo denunciaron?».