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El mercado del Fondo se construye sin empresas del caso Pretoria

26/07/2011

Instalación provisional del mercado.

El daño que ha hecho el caso Pretoria es incalculable. Con un retraso de más de tres años se han reanudado las obras del nuevo Mercat del Fondo. Los trabajos los efectúa la empresa Vías y Construcciones, ajena al escándalo de corrupción política y económica que azotó a Santa Coloma el 27 de octubre del 2009. Ese día, la entrada de la Guardia Civil en el Ayuntamiento y la detención del alcalde Bartolomeu Muñoz supusieron la paralización del proyecto del mercado y otras obras en la ciudad.

Un día antes de la actuación policial, el pleno del Ayuntamiento había adjudicado las obras al Grupo Ánfora, de Mataró, en el que figuraba Antonio Jiménez Gómez, considerado por el juez de la Audiencia Nacional como uno de los contactos de Luis García Sáez, alias Luigi, dueño de Edisan (constructora que derribó el viejo mercado), exdiputado del PSC y amigo de Bartu Muñoz. Antes, Jiménez, yerno de un teniente de alcalde de Santa Coloma, fue concejal socialista de Llavaneres (dónde se investigan asuntos de corrupción) y gerente del Instituto Municipal de Deportes de Santa Coloma.

COMPLICACIONES LEGALES.– Tras las detenciones del caso Pretoria, las personas que se hicieron cargo del Ayuntamiento tuvieron que revisar toda la documentación y efectuar una nueva licitación. Antes, debieron convencer a los directivos de CRC Obras y Servicios -aliada de Ánfora, aunque ajena a la corrupción- de que renunciara a su contrato millonario. Tras meses de conversaciones y después de sortear diversas cuestiones legales, finalmente se efectuó una nueva licitación y ésta recayó en la firma Vías y Construcciones.

Esta última constructora es la encargada ahora de levantar un edificio singular, de tres plantas, que albergará el mercado con 60 paradas (primera planta), una guardería (segunda) y una biblioteca (tercera), aunque no tendrá garaje como en un principio se preveía. Se trata de un proyecto bonito y funcional, obra de los arquitectos Pich-Aguilera, con casi 9.000 metros construidos. La pena es que tardará más de dos años en ejecutarse. Y mientras, los paradistas tendrán que seguir vendiendo sus productos en la carpa provisional de la calle Mozart.