Archivos

El parque de Can Zam, verde y frondoso, aún no existe

04/07/2014

César López del Pozo

| Carta de respuesta al artículo Conciertos sí, conciertos no, de Álvaro Rodilla |

Niego la mayor. La discusión no está en si hacer o no los conciertos, sino en hacerlos en Can Zam, ese parque demandado desde hace más de 30 años por los colomenses y comprometido -al menos de palabra- por el gobierno local. Aclarado el punto inicial sobraría lo demás; pero como se insiste en contraponer algunos ejemplos defectuosos, habrá que contestar.

can zam PicMonkey Collage_optEl civismo o su ausencia estará presente en los que están a favor o en contra de cualquier evento, de sus participantes y sus ausentes, pero no tiene nada que ver con la “ausencia” del parque que debería estar ahí y no está. Desde luego, un incívico no podrá destruir lo que no existe, así que no podemos discutir sobre ello. Lo gracioso –por decirlo de alguna manera- es que se hable de “coger un trocito de Can Zam para albergar un concierto puntual cada año” y se equipare a la creación de empleo. Por un lado, poco empleo y muy precario se creará para dinamizar un concierto puntual, y desde luego poco tendrá que ver con la contratación de colomenses en paro. Puestos a analizar qué crearía puestos de trabajo, entiendo que esa zona convertida en parque que hay que cuidar diariamente, en servicios de jardinería y limpieza, sí se traduciría en puestos de trabajo más estables.

En cuanto a la atracción de consumidores a bares y restaurantes –puesto que otros establecimientos poco tienen que aportar en el horario y la zona de conciertos-, creo que poco aporta. La gente que se mueve mayoritariamente en transporte público baja en la parada de Can Zam y accede directamente al recinto, mientras que los colomenses ya se comen sus bocatas y tapas como hacen habitualmente. El botellón –otra posible entrada de ingresos, si se quiere mirar en esos términos- viene distribuido en dos sectores. La gente de Santa Coloma ya lo adquiere en sus establecimientos habituales y de manera habitual. La gente de fuera del municipio, lo trae en sus coches y neveras desde el lugar de origen. Pero pensemos que lo compran y consumen todo en Santa Coloma… ¿es esto lo que queremos proyectar? Yo me miraría un poco el recién aprobado Plan Municipal de Prevención de Drogodependencias.

Otra contradicción que resulta significativa es decir “Can Zam, parque inviolablemente verde y frondoso es un lujo a cuidar para disfrute colomense y foráneo” cuando todavía no existe, cuando es precisamente en la zona de conciertos donde se había planificado hacer la zona más “verde y frondosa”. Los colomenses que lean y crean eso podrán cuidar la explanada de cemento y las vallas metálicas, barrerlas y sacarlas brillo; pero difícilmente verán lo que es verde y frondoso.

Por último, decir que lo regresivo es manipular el discurso. La conservación y creación de un espacio verde y natural en una ciudad es un valor social y económico de primera magnitud. Pensar que dinamizar Can Zam es hacer conciertos allí es simplista y digno de una visión retrógrada. Parece mentira que alguien llamado socialista vea un parque y piense sólo que es un parque, y vea un concierto al año y piense que es una solución de la economía local a los más de 12.000 parados de nuestra ciudad. Parece mentira que se piense que un parque no responde al bienestar de familias y niños de Santa Coloma, que solamente pueden ver el verde en los tiestos.

Para no ahondar más –cada párrafo va cargadito de contenidos- decir que la imagen de la ciudad no se ve muy significada en un concierto que se anuncia como el “Rock Fest Barcelona” en casi todas partes.

Por supuesto, ésta es una opinión personal y no representativa de ningún colectivo. Supongo que la Plataforma en defensa de la Serra de la Marina i Can Zam -y no sólo ICV-EUiA y Gent de Gramenet- han dicho la suya. En fin, que os habéis mojado… pero mucho.