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El PSC saca los colores a la oposición en el primer pleno

06/10/2015

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Jordi Corachán

Era el primer pleno del mandato y había poca sustancia y muchas ganas de marcar territorio por parte de los partidos políticos. El PSC aprovechó los errores en la forma y en el fondo de las mociones de la oposición -en especial de Som Gramenet, ICV-EUiA y Ciutadans- para sacarles los colores.

Especialmente melodramática fue la defensa de una propuesta para parar los desahucios y evitar la pobreza energética. Los representantes de la PAH defendieron un texto, los portavoces de ICV-EUiA, Alexandra Sevilla y Jonatán Fornés, y los de SOM, Aitor Blanc y Alba Calvo, otro, y la moción escrita contenía una tercera versión.

Además, como se encargaron de subrayar la alcaldesa Núria Parlon y el concejal Esteve Serrano (PSC), la oposición pedía la recogida de firmas para promover una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) cuando la ley ya había sido aprobada en el Parlament de Catalunya. La oposición dijo desconocer este extremo, pese a que había copiado su preámbulo en el texto presentado. Tras poner en evidencia esas contradicciones, el PSC se negó a aprobar la moción si no se incluía que la Generalitat era la responsable de las cuestiones de vivienda por tener las competencias. El asunto quedó aplazado para el próximo pleno.

Dimas Gragera, de Ciutadans, felicitó a los socialistas por haber puesto a trabajar a todos sus asesores en el desarme de la moción: “Hoy hemos hecho un paripé”, dijo.

Un episodio similar se vivió con la moción de Ciutadans sobre la supresión de barreras arquitectónicas en algunos colegios electorales, detectadas el 27-S. La concejala María Duarte defendió un estudio para acometer las obras, y el concejal Serrano le mostró el dictamen hecho y la petición hecha a la Generalitat para solventar las dificultades.

Los trabajadores de Valeo y los refugiados

El PP también fue objeto de reproches por la escasa dotación financiera de los ayuntamientos y la aprobación de la reforma laboral, a propósito de una moción en defensa de los trabajadores de Valeo, que defendió Paqui González, una de los 250 trabajadores en huelga indefinida.

Pese a cierta tensión entre los partidos y la escenificación de sus posiciones hubo también espacio para el acuerdo. Todos, salvo el PP, aprobaron el texto contra el cierre de Valeo en Martorelles, donde trabajan 10 familias colomenses, y su traslado a Zaragoza. En cambio, aprobaron por unanimidad una moción de apoyo a la acogida de refugiados víctimas de los conflictos armados en el Mediterráneo.