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La Pinta Verda se aprueba, pero no zanja la controversia

09/04/2015

jordi corachan_optJordi Corachán

Otra vez las formas enredan el debate político. Probablemente, el PSC haya confeccionado el plan de la Pinta Verde con la mejor de las intenciones: por un lado, ahorrar 600 millones de euros y, por otro, dotar a la ciudad de un nuevo plan urbanístico. Juntar las dos cosas y hacerlo de manera solitaria ha desatado la polémica, ante las elecciones locales del 24 de mayo.

ple municipal 222  IMG_0641El proyecto, que desafecta 784 fincas después de 20 o 30 años, fue aprobado en el pleno municipal del martes, con los votos del PSC –12– y de CiU –2–. El debate y, por qué no decirlo, la cercanía electoral provocaron que el otro socio de gobierno, ICV-EUiA, votara en contra y se sumara a la oleada de críticas contra el plan.

Los eco-socialistas, que tienen la concejalía de Participación, se quejaron precisamente de que el proceso participativo ha sido insuficiente.

En eso estuvieron de acuerdo los concejales del PP y los de Gent de Gramenet. En cambio, en el pleno sí hubo participación, hablaron los de la asociación PAHV, la ANC, el Centre Excursionista Puig Castellar, el Ateneo Julia Romeva y un hombre que esta en todas ellas. Se dijo que el proyecto incluye zonas verdes que no lo son, que el momento era inadecuado, que se inicie un verdadero proceso de participación y el hombre que está en todas partes sembró la sala de acusaciones y sospechas, de tipificación civil y criminal. Por una vez le doy la razón al sujeto de PxC: «Aquí se ha creado una nebulosa de acusaciones muy graves (trato de favor y conexiones pretorianas). Si eso es así, que el señor Miguel Ordoñez (Gent) vaya a los tribunales». Qué vaya mañana mismo, que aproveche que ahora los jueces procesan a los políticos que juegan con el dinero ajeno.

Faena tuvo Jordi Mas (PSC), concejal del ramo, para sacudirse la oleada de recriminaciones y defender las bondades del plan. Se trata de insuflar vida al paseo de la Salzereda, junto al parc fluvial, y conectar este espacio con la Serra de Marina mediante corredores verdes. Y como visto en el mapa tiene forma de peine lo bautizaron con el nombre de Pinta Verde. El problema es que lo hizo el departamento de Urbanismo y luego se presentó a la ciudadanía y a la prensa. Es verdad que Mas y otros concejales dieron explicaciones en varios barrios, pero muchos colomenses quieren que se les escuche antes de emborronar los mapas, aunque sea de color verde.