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Seguirá habiendo conciertos en el parc de Can Zam

04/06/2014

esteve i sergi PicMonkey Collage_optCan Zam seguirá envuelto en la polémica hasta que no se determine el parque que Santa Coloma necesita. En el pleno del lunes se registró un vivo debate; esta vez por los conciertos programados en el espacio, de 2,5 hectáreas, afectado por las obras del metro de la Línea 9.

La discusión hizo rechinar el pacto de gobierno entre PSC e ICV-EUiA. La coalición presentó una moción con Gent de Gramenet, a través de su portavoz Sergi Arnau (en la parte baja de la foto) para reclamar la suspensión de los macroconciertos y la finalización del espacio público, bajo el lema Can Zam, parc urbà i frondós.

Las duras críticas a la falta de transparencia y al supuesto menosprecio de la Plataforma y otras entidades disgustaron a la alcaldesa Núria Parlon y su equipo.

Esteve Serrano, portavoz del PSC (arriba de la foto), negó estos extremos y presentó una moción alternativa con CiU, a la que finalmente se sumó el PP, en principio más favorable a la primera.

Can-Zam-web.jpgMotivos económicos

El caso es que hay 2,5 hectáreas afectadas por las obras del metro, que cuentan con una partida de los presupuestos de la Generalitat, que todavía no ha llegado. Entre tanto, los responsables municipales han decidido permitir que se hagan conciertos. Sostienen que la masiva asistencia de personas a estos acontecimientos suponen un respiro económico para el debilitado comercio local, principalmente la hostelería, y, al mismo tiempo, permiten a los jóvenes asistir a conciertos a precios casi irrisorios.

Por el contrario, Iniciativa, Gent y la Plataforma temen que la celebración de conciertos se consolide y ello impida la finalización del parque. El 4 y 5 de julio, actuarán Manowar y varios grupos de rock y heavy.

can zam B5_52_Parc-Can-Zam_02_optIntocable

En cualquier caso, la protección pública de las 12 hectáreas de Can Zam está garantizada por normativas del Ayuntamiento y la Generalitat. Todo lo contrario, de lo que ocurría en 1976, cuando se salvó de ser urbanizado gracias a la presión ciudadana.

A estas alturas, sobran mociones y falta un acuerdo de pleno, que pasa por abrir un debate razonable entre todos los partidos y asociaciones que determine el parque más adecuado para la ciudad.